aún puedes percibir su latido, débil, lento, casi está incapacitado para volver a funcionar, parece estar cansado de latir, como si a cada bombeo se le fuera un poco la vida. No tiene buen aspecto. Unas ligeras burbujas lo rodean cada vez que escupe aire, y dentro de cada pompa hay una secuencia de imágenes, sin sonido, pe
ro familiares.
Forman parte de un pasado, de una construcción de un extracto de vida. No sabría decir qué es, pero todas tienen un elemento común, un leit motiv evidente que ha supuesto la relación entre escenas. Analizando cada una, encontramos situaciones cualesquiera que se rodean de tristeza y que forman espinas a su alrededor.
Al guardarse como recuerdos, las espinas rompieron las burbujas, dejando que la tristeza inundara el corazón. Ello nos lleva a que el tiempo haya acomodado la lucha por deshacerse de la nostalgia de una respiración alegre, da
ndo paso a latidos que duelen y a la falta de aire, justificando su estado actual.
Ahora, este corazón ha escapado, y aunque necesita de gran esfuerzo, está expulsando lo que le hiere y está luchando por viv
ir. Ahora, que parece haber escupido la última espina, voy a remendar sus heridas y voy a darle calor.
Dentro de poco volverá a latir con alegría y cuando eso ocurra, te lo de
volveré.







